lunes, 10 de noviembre de 2014

TT

Creo que fue por 2009, o quizás fuese en 2010. Por aquellos tiempos algunos centauros solíamos disfrutar de parte de nuestras vacaciones en aguas de Fuerteventura. era habitual en aquellos viajes empezar la tarde con un baño en punta blanca para, si las condiciones acompañaban, recoger los bartulos y correr hacia la costa oeste en un busca de un final mas surfero en El Burro o Puerto Lajas. Con la edad nos hemos hecho más ambiciosos e incluso algún ilustre centauro disfruta con la vertiente jumping, pero en esos tiempos apenas aspirábamos a intentar lanzar algún backloop de final siempre incierto. Recuerdo que en una de esas pausas en Punta Blanca, mientras montábamos relajados suspirando en secreto por un pequeño cambio en la dirección del viento que nos llevase al otro lado de la isla, me llamo la atención un tío en el agua tirándose a maniobras imposibles que no era capaz casi ni de identificar. Rápidamente Lujo, más puesto en el mundillo que un servidor, me indicó que se trataba de Thomas Traversa (creo que alguna foto de esa tarde debe andar todavía por su blog paralelo, vulcanitis). Desde aquel día se gano un pedacito de mi corazón y desde aquel día hemos ido siguiendo su evolución, sus altibajos y su estilazo en el surfing que lo han llevado por fin este año a conquistar el título de Campeón del mundo de la PWA. Thomas representa, junto a Víctor Fernández, el ansia y la devoción que recorre a todo windsurfista mediterráneo. Ese anhelo y búsqueda eterna de las condiciones perfectas y ese espíritu de sufridor que nos lleva a meternos al agua aunque este guarrete, onshore y flojete.


 Grande Thomas, muy grande!


 PD: recupero un video que ya subimos por aquí, pero que bien merece otro visionado
Road trippin' ( Portugal ) from Sophia Regerbis on Vimeo.




jueves, 16 de octubre de 2014

...un Poniente de Medio Pelo y... zas! CIAO Épico en Galicia


Pues así estamos,
cuando parecía todo una sucesión de mediopelismos de diferente origen
un ponientazo calblanquiano
y una ciclogénesis en el Atlántico lo han cambiado todo

El CIAO esta en marcha para este fin de semana en las Rías Baixas
Y vaya parte!

Os dejo unas foticos del poniente-fiasco del domingo a modo de despedida
las que me ha dado tiempo
y donde jaimo se salió en condiciones de "Boya & Perseverancia"
sus condiciones, vamos... ;

Nos vemos en el CIAO!






















martes, 7 de octubre de 2014

Levantes de Medio Pelo




levantes de medio pelo
aquellos que nunca te dejan satisfecho
pero
de los cuales no puedes prescindir
...
porque a la semana siguiente
el parte puede ser aún peor
(como esta)
...
aún así
si te fijas
a tu alrededor
están las charlas
el bañador
los peces arañas
y
el otoño
...
¿bien, no?
...


















martes, 9 de septiembre de 2014

frescor


Un video que he visto en el face del bueno de Paco Comojo, uno de los legendarios cuñados gallegos ; ) ...

Lo pongo no solo por el gusto que da visionar esas olas y ese viento ante tanta desolación climática mediterránea... (vamos que no navegamos ni a la de tres y encima no se puede vivir del calor que hace), sino también por las sensaciones que transmite: chaquetones, neoprenos gruesos, lloviznas, caras congeladas, sol amortiguado...

Supongo que me arrepentiré de decir esto... pero por favor, ¡que llegue el invierno ya!





Lewis from jamie hancock on Vimeo.

jueves, 21 de agosto de 2014

Lo que dura Toy Story



"Le vent se lève! . . . il faut tenter de vivre!" (¡Se alza el viento!... ¡tratemos de vivir!)



-En un ratico estoy aquí.- Le digo a Ka mientras termino de ponerme el 3/2.
-Tienes lo que dure Toy Story.- Responde ella, mientras arremolina alrededor suyo y frente a la pantalla del portátil a nuestras dos hijas.

Y ahí las dejo, viendo Toy Story dentro de la furgo. Frente a mí una playa ferrolana que podría confundirse fácilmente con el “ideal” de playa que debo llevar insertado en el cerebro: el atlántico azul oscuro en el fondo, el agua verde turquesa en la orilla, la arena blanquísima rematada en una duna elevada, los bosques de pinos y eucaliptos al fondo, la laguna interior y una bahía de libro flanqueada por sendos macizos rocosos e imponentes. Para más inri el viento sopla para 4,7 y este rincón del océano parece una piscina con olas de diseño.

Es lunes, y es el último día de un viaje que empezó el lunes anterior cuando aterrizamos en Portugal por la Ruta de la Plata, nuestra Highway 66 peninsular. Atrás quedan días de mucho sol, muchos kilómetros y mucha vida improvisada que quizás es lo que más se agradece tras meses de rutina y cronómetros mentales.

Atrás quedan las primeras noches furgoneteras de esta reciente familia de cuatro unidades, el trasiego de maletas, carros, hamaquitas, pañales, velas, neoprenos y de ese interminable listado de ítems sin los cuales no podríamos sobrevivir ni un segundo en este loco plan denominado vida cotidiana.

Atrás quedan las puestas de sol que dejan de existir en cuanto pisas la ciudad de nuevo. Y las horas de plaza/parque/playa con mi hija mayor, viéndola jugar/intentar mandar/intentar no ser mandada –en ese extraño mundo infantil de dictadores y lacayos-, ante otros niños de origen variado en sitios tan diversos como Antequera, Badajoz, Aveiro, Moledo, Ferrol, Astorga o Villacastín.

Atrás quedan los amigos –tantos ya-, la Pensión Fortunato y el propio Fortunato, la salida tremebunda con marea viva y llena en Ericeira, los hot dogs con patatas fritas incorporadas allí mismo, Aveiro y sus casas, el intentar dormir a Vega en su carro al mismo tiempo que me pongo el neopreno con-el-ansia-por-entrar-antes-de que-suba-la-marea-en-Moledo, la sesión de jumping non-stop esa misma tarde, la parada ya obligada en Mos en casa del Gran Manuéh (mientras él lo siga consintiendo claro), los pimientos, el camping Berlanguiano de Esmelle, las miles de cervezas, las olas, mi gran tabla nueva tatuada por las rocas portuguesas, mi Némesis, la derecha de Riberillas y su nuevo chiringo fashion, las multas, atascos del 15 de agosto, el asfalto infinito, la ensoñación despierta y, sobre todo, la familia. Mi gran familia.

Atrás queda todo esto y seguro que mucho más.

Por delante, mientras  bajo frenético a esa playa ferrolana donde todo empieza y acaba, aún me queda un buen rato de windsurf. Hora y media, quizás un poquito más.

Lo que dure Toy Story.

















miércoles, 30 de julio de 2014

Amo-te Claudio


Si alguna vez has estado en Ribeira d’Ilhas, conocerás esa frase.
Asomada a un acantilado, intenta teñirse del material imperceptible del muro que la sujeta, mientras desafía al tiempo y al océano. Sin embargo, no es fácil escapar de ella.

Desde la ventaja de quien ha nacido con vocación demiúrgica, y con aprendida  inclinación surfista, se descuelga poco a poco por tu ventana trasera y busca una y otra vez sumergirse en las frescas aguas del Atlántico. De pronto, está a tu lado. Segundos más tarde, se instala en tu cabeza.



Y así  esperas que llegue tu ola, mientras piensas en ese Claudio, niño prodigio de la costa portuguesa, jinete acuático desde el vientre de su madre, quien también surfeaba cuando era una niña, joven apuesto y feliz que hace temblar las piernas de cualquier muchacha que quiera asomarse al fin de la tierra conocida, local poderoso y rey del mundo. Y también imaginas a una adolescente frágil de Ericeira, allí arriba, spray en mano, muerta de amor y haciendo malabares con su vida para declararse con la inmensidad del mar como testigo. Anónima heroína, sin tiempo si quiera para  escribir su nombre, entregada a la única causa que tiene sentido, y que no es otra  que  O meu Claudio –como lo llama ella-  compruebe su entrega cada día,  y pueda leer de soslayo y en pleno cutback imposible, las tres palabras que dominan a todos pero que solo pertenecen a uno.

martes, 15 de julio de 2014

Namotu Mental




Volvemos -como sea- a la carga...