Que si tablas anchas y cortas
Que si dos quillas
Que si tres y despues cuatro
Que si los cantos los pongo así o asá
Que si el toe in
Y ahora a por las velas,
¿qué divertido, no?
Así, sin pensarlo. Como diría mi abuelo, una muda, una garrafa de vino y a comerse la carretera. Y mientras volvemos aquí os dejo unas imágenes de el otro día en la Costa Salvaje do Mazarock.
el secret hace ya unos cuantos años: el mar menor ancestral
Ya está aquí. Y este año encima se presenta tórrido, o más bien torrefacto.
En otra época, que podríamos denominar de pre-crisis o de pre-paternidad, ahora mismo estaría buscando aviones como un loco a un destino fresco, barato y ventilado. En cambio este verano se presenta local -o como mucho peninsular-, y familiar. Y siendo sinceros, eso tampoco está tan mal.
Mazarrón Bay, tierra de jaloques. Cabo Tiñoso al fondo. Foto: Blondeman
Es cuestión de cambiar un poco el registro, de apaciguar nuestras aspiraciones de espumas y revolcones por una navegación aparentemente más plácida. En verano se navega en sitios por los cuales no se pasa durante el resto del año, y aunque menos adrenalíticos, muchos de ellos te invitan a visiones o estancias emocionantes: paisajes, aguas, costa, vistas, azules... No lo olvidemos este deporte se compone también de fondos y de panorámicas, de naturaleza y horizontes.Equiparse con una neverita, ir a navegar con la familia (hecho este impensable el resto del año) y disfrutar de baños libres y sosegados... el que pueda conseguir esto último.
¿Dónde?, pues esta es época de térmicos, de lebeches, sures y jaloques; es época de costear buscando el rincón donde mejor pega y donde mejor se pueda estar en la playa a salvo del sombrillismo, colchonetería y chilautencia varia. Sin enumerarlos todos, es época de Cabo Palos, Cala Reona, Secret, La Florida, Playa Grande, Mojácar y un largo etcétera. Es época de freesailing...
En cualquier caso, el norte y sus marejadas siempre quedará cerca. ¿No?
El Mediterráneo a los pies de Cabo Palos: Freeriding Land